Por Ismael Rojas Cuéllar
El proyecto de Carlos Slim para invertir más de 4 mil millones de pesos en Paseo de San Francisco abrió una discusión dentro del Gobierno de Puebla, luego de que distintos funcionarios estatales plantearan dudas sobre el impacto que tendrá el desarrollo inmobiliario en el Centro Histórico de la capital.
La propuesta de Grupo Carso contempla 700 departamentos, espacios comerciales, áreas de entretenimiento, estacionamientos y zonas educativas, en una intervención que alcanzaría alrededor de 175 mil metros cuadrados de construcción. El anuncio fue realizado por Slim junto al alcalde José Chedraui Budib.
Uno de los primeros cuestionamientos surgió desde la Secretaría de Arte y Cultura. Su titular, Fritz Glockner, señaló que San Francisco se encuentra dentro de una zona protegida y que cualquier intervención deberá cumplir con las disposiciones patrimoniales y contar con la supervisión de las autoridades correspondientes, incluido el INAH.
A esta postura se sumaron otros integrantes del gabinete estatal. La secretaria de Bienestar, Laura Artemisa García Chávez, pidió que el desarrollo contemple a las familias y pequeños comercios de la zona, mientras que la secretaria de Turismo, Carla López-Malo Villalón, señaló que la inversión y la generación de empleos deben acompañarse de la conservación del patrimonio y de la identidad de Puebla.
La secretaria de Planeación, Finanzas y Administración, Daniela Pérez, colocó otro punto sobre la mesa: la capacidad de agua, drenaje, movilidad e infraestructura para soportar un proyecto que contempla cientos de nuevas viviendas. También planteó que el desarrollo urbano debe considerar una distribución más equitativa de sus beneficios.
El rector de la Universidad Politécnica Metropolitana de Puebla, Raymundo Atanacio Luna, también cuestionó el proyecto y sostuvo que Puebla no debe ser vista únicamente como una oportunidad de negocio. Su planteamiento fue que cualquier desarrollo urbano considere la calidad de vida de las familias, el entorno y la movilidad.
Mientras los funcionarios plantean estas observaciones, Slim y Chedraui han defendido que el proyecto busca recuperar y repoblar la zona, con vivienda, comercio, servicios y áreas verdes. Grupo Carso también ha señalado que los trabajos se realizarán bajo las reglas correspondientes para intervenir el Centro Histórico.
El proyecto, por lo tanto, ya no solo representa el anuncio de una inversión millonaria: San Francisco se convirtió en el punto de una discusión sobre vivienda, patrimonio, servicios públicos, comercio local y el modelo de desarrollo que tendrá esta zona de Puebla.