La plática «Consumo que consume» fue con el objetivo de que estudiantes fortalezcan su autocuidado y se desarrollen en un ambiente sano.
Con el objetivo de dotar a la juventud de herramientas para la toma de decisiones saludables, la Universidad Tecnológica de Huejotzingo (UTH) realizó una jornada de concienciación sobre prevención de adicciones. En el marco de esta estrategia institucional, el Centro de Integración Juvenil (CIJ) de la Ciudad de Puebla impartió la conferencia “Consumo que consume”, dirigida a la comunidad estudiantil.
La ponencia, a cargo del psicólogo Fernando Huadi Majluf Mendoza, desglosó información científica sobre los efectos de los estupefacientes en el organismo. El especialista explicó que la combustión del tabaco genera una mezcla tóxica de componentes peligrosos como nicotina, alquitrán, arsénico, formaldehído y benceno. Precisó que un solo cigarro expone al cuerpo a más de siete mil sustancias químicas; de ellas, al menos 69 son cancerígenas y provocan enfermedades respiratorias, cardíacas y diversos tipos de cáncer.
En este tema, la rectora Mirna Toxqui Oliver destacó la relevancia de estos espacios formativos. Señaló que acercar información veraz a las y los jóvenes fortalece su conciencia sobre el autocuidado y fomenta un entorno sano para su desarrollo personal y profesional. “Buscamos que cada estudiante pueda construirse integralmente en un ambiente que priorice su bienestar”, afirmó.
Estas acciones, reflejan el compromiso de la UTH con una educación de vanguardia. Además, se alinean con las políticas del Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, y con los lineamientos estatales del gobernador Alejandro Armenta Mier, cuyo eje es el desarrollo humano.
Como datos complementarios, el Centro de Integración Juvenil informó sobre las tendencias actuales en el consumo de sustancias. Las metanfetaminas y el cannabis son los principales estupefacientes por los cuales la población solicita tratamiento. Se observa una diferencia significativa por género: los hombres acuden en mayor proporción por problemas asociados al consumo de cannabis, inhalables, cocaína, crack y heroína. En contraste, las mujeres buscan ayuda con mayor frecuencia por el uso de metanfetaminas, tabaco, alcohol y benzodiacepinas, lo que evidencia la necesidad de estrategias de prevención con perspectiva de género.